Por Domin-Omega

Son muchas las especulaciones que nuestros queridos amigos cetianos hacen en Facebook sobre la tragedia acontecida el sábado en el ceti Tonalá. Durante la que fuera la peor tormenta de los últimos años, según califica el mismo director de protección civil del municipio Manuel Nájera Martínez.


En los cuatro años que estudié en el plantel Tonalá como tecnólogo no había visto algo parecido. El canal que atraviesa el plantel es un ente muy pacifico en cualquier día del año, con apenas un hilo de agua, excepto si está lloviendo. En caso de tormenta se transforma en monstruoso flujo de agua revolcada que se mueve a velocidades azorantes. Está ocasión, la creciente del rio fue tal, que sobrepasó el nivel de la calle y fluyó libre por la misma, no sin antes tirar la barda y causarle graves daños a la reja que protege la institución.

Imagenes tomadas por Jose Eduardo Robles Martinez (Facebook) y Luis Amezcua (Facebook)

Muchos, apenas vieron las fotos de sus amigos en Facebook, comenzaron a preguntar si sólo era ese el daño que había sufrido, tal vez con la esperanza de que hubiera sido más en lugar de menos. Así es el odio de muchos hacia su escuela, le desean un destino trágico, que a sus paredes las carcoma el fuego, las desmorone la lluvia y las barra el viento, y que del lugar no quede más que un terreno árido e infértil, causante de vergüenza, del que se aleje la mirada del hombre y se le busque olvidar.

Pero deberíamos de tirarnos al drama y llorar, como cuando los Na-Vi vieron el árbol casa destruido. Recordemos que por cruel que sea, se trata de nuestra alma Matter: el lugar en el que vivirán los mejores años de su vida, que si bien les han dejado y les dejarán malas experiencias, también les aseguro que les han traído y les traerán experiencias muy buenas.

De cualquier forma la barda es inmortal, recordemos que no hace mucho sufrió un auto atentando, literalmente. Ya sea por camionetas estrellándose o ríos furiosos, los daños de la barda siempre serán reparados, tanto con la mano de obra de los multiusos de intendencia y como con la de los alumnos de servicio social. Una forma más de dejar tu huella en aquel lugar, colocando una de las piedras que forman parte de él.

No cetianos, el mundo no se va acabar, tampoco creo que el próximo semestre sufra retraso por daños, no se hagan esperanzas. Su escuela sigue ahí, enterita, esperando que vuelvan.


PD: ¡Echenle ganas cetianos de servicio! Hay trabajo por hacer, nimodo, les tocó.

2 comentarios:

Glosson dijo...

Lo mejor en educación media superior de México se ve destruido... a mí no me causa gracia.
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Fenrir dijo...

Me entristece ver el plantel así, ademas el edifico no tiene la culpa, el odio que tienen algunos cetianos contra la escuela surge de los maestros, no de el edificio o a quien le a hecho algo?