Por Fenrir

El jueves, un día común y corriente para cualquier cetiano, nada cortaba nuestro ir y venir por nuestros dominios, hasta que apareció en la puerta de ingreso una caja llena con frascos como los que usan para poner la capsup, mayonesa y demás condimentos, pero todo indicaba que no nos darían de comer, en realidad estaban llenos de alcohol en gel (mas bien parecía mermelada), si, los filtros sanitarios habían vuelto, todo lo indicaba así, la visita de los trabajadores de el municipio tonalteca para una fumigacion integral "anti-dengue", aunque como lo comprobamos Domin, yo y todos lo que visitamos "El Tilichal" no funciona. Y de ese modo poco a poco el CETImundo se fue llenando de frasquitos "antivirus", obligándonos a aplicarnos una de sus pegajosas dosis para entrar a "ciertas áreas sensibles" como ese curioso letrero en ventanilla que claramente dice: o te pones alcohol o te ignoramos completamente, cosa que ya de por si es difícil lograr que te presten atención.

Lo único malo es la entrada con filtro incluido, el seguir esa sarta de ordenes que los guardias de las puertas de el templo del conocimiento tecnologo y sus eternos vigilantes conocidos como los prefectos te gritan al entrar "credencial en una mano, estiren la otra y muestren su logo de la playera", y aun mas difícil es hacerlo con un café en una mano, un muffin de chocolate en la otra y una chamarra totalmente cerrada por que se la pasa toda la mañana lloviendo.

En fin... adaptarse a las nuevas leyes o morir aplastado por el resto de cietianos que quieren llegar temprano a sus clases

2 comentarios:

Domin-Omega dijo...

Yo comía felizmente un delicioso muffin de chocolate en el ayer lluvioso del 15 de septiembre, tal era la paz que reflejaba mi rostro que hasta el director general de nuestra escuela (que desayunaba tranquilamente en el café ROS) me dirigió algunas palabras amistosas que implícitamente hacían referencia a mis hábitos alimenticios y no tuve la malicia necesaria para detectar si era un halago o una cítrica. Pero llegó el desgraciado momento en que surgió la necesidad de volver al interior del plantel y aún tenia más de medio pastel en la mano. Ese gel no se volatiza tan fácil, o fuese causa del ambiente tan húmedo del día, pero el horrible sabor a jabón que se le impregnó a mi pan me amargó la mañana.

Sandy dijo...

Jajaja buenisimo comentario pero la realidad es que todo es cierto claro es por nuestro bn chikos jeje cuidense