Por Fenrir

Hoy hace 200 años nace un extraordinario escritor, su nombre, Edgar Allan Poe considerado como "El Maestro de lo Macabro". Hoy un hombre desconocido dejara sobre la tumba del escritor una botella medio vacia de coñac y un ramo de rosas rojas como lo ha hecho envuelto en la oscuridad cada dia 19 de enero desde 1949.

La imagen del autor de cuentos como El pozo y el péndulo, El corazón delator o Los crímenes de la calle Morgue, es la del el maestro del terror, el creador de la novela detestivesca, y el desarrollo del cuento moderno. Ademas como mostraba la intriga poetica en sus libros, la verdadera causa de su muerte nunca se revelo, Alcolismo, Drogadiccion, Coloera, Fallo cardiaco, Tuberculosis o hasta incloso Suicidio e Hidrofobia.

Sus cuentos aun siguen despertando exitacion e intriga entre sus lectores. Enterrados vivios y Espiritus de seres muertos, Monos y Cuervos con habla humana son algunas de las cosas que uno puede encontrar, una vision sobre lo oculto y lo satanico, la destruccion y la inevitable muerte. El logro explorar como nadie lo habia hecho lo mas profundo del inconsiente humano, sus mas profundos temores y pesadillas.

Se le considera ademas el renovador de la novela gótica alemana, a lo que siempre decia


Si en muchos de mis trabajos está presente el horror, entonces les digo que el horror no proviene de Alemania, sino del alma.
 Por eso hoy recordamos con cariño a este escritor que influyo sobre notables intelectuales y escritores como Borges, Cortázar y Lovecraft.

2 comentarios:

VJ_TronkoTorzido dijo...

oooohhh y muy bn merecido se lo tiene!!!!


Digo, la honra, ese wey no debió morir...

ajajaja



si kieres un consejo, usa una redacción menos seria, recuerda ke en el ceti no todos leen por leer, kieren algo ke les diga como si se los contara el vecino o el wey de la cafetería...


ajajaja chido el blog, sólo ke la nueva imagen deificulta la lectura, visitael blog del klan buitre ;)

tedo dijo...

Leo narraciones extraordinarios mínimo una vez al año desde la primera vez que lo leí. Nunca me cansaré de hacero